¿Tienes dispareunia? Aquí te damos unos consejos
A la hora de tratar la dispareunia, de la cual hablamos mas extensivamente en este articulo, lo más importante es conocer la causa, como le afecta a su vida y en qué medida le influye en sus relaciones de pareja, es imprescindible una buena educación sexual. La pareja tiene que participar en el tratamiento y es posible que tengan que evitar las relaciones sexuales con penetración en las primeras fases.

La falta de lubricación vaginal puede ser origen de la dispareunia, pero, en ocasiones, es también la consecuencia de la misma, por alteración en la excitación a causa del dolor.

Hoy en día tenemos numerosos tratamientos locales que nos ayuda a lubricar la vagina como:

  • Hidratantes, lubricantes, se recomienda que sean naturales.
  • Estrógenos en diversas presentaciones, ya sea en crema, gel o anillo vaginal.
  • Ácido hialurónico en crema.

Aquí te damos algunos consejos que pueden ayudarte.

Paso 1
Automasaje del diafragma:

Para realizar el masaje lo mejor es que te estires en una colchoneta boca arriba con las piernas flexionadas y los pies apoyados al suelo, separa los pies el ancho de la cadera, de esta manera quitamos tensión en la zona abdominal.
Coloca las manos en el borde costal justo por debajo de esternón, puedes colocar los dedos o el lateral de la mano, y a continuación debes coger aire intentando que las costillas inferiores se abran hacia los lados y arriba, en el momento que empieces a soltar el aire los dedos se introducirán por debajo de las costillas, puedes realizar una pequeña presión hasta que notes como se va relajando, y realiza movimientos en todo el borde hasta llegar a los laterales.
El automasaje no debe doler, aunque si puedes notar pequeñas molestias, el tiempo va a depender como reaccione tu musculatura, lo ideal será que notes como se relaja el musculo.

Paso 2
Respiración diafragmática:

Estírate en una colchoneta boca arriba con las rodillas ligeramente flexionadas, cierra los ojos y coloca la palma de tu mano sobre el abdomen, inspira por la nariz despacio y profundamente, mientras percibes como tu abdomen se eleva y tus pulmones se expanden, se consiente de todo lo que ocurre dentro de ti mientras te relajas.
Expira por la boca lentamente hasta vaciar los pulmones, mientras sientes como desciende tu vientre, y siente como tu cuerpo y suelo pélvico se relajan, realiza el ejercicio durante 5 o 8 minutos.

Paso 3
Ejercicios inversos de Kegel:

Es importante que la persona aprenda a relajar la musculatura perineal, que suele estar en tensión cuando existe dolor en la relación sexual.
Es importante que conozcas previamente como se realizan los ejercicios de Kegel correctamente antes de pasar a los ejercicios inversos, para poder identificar que músculos están implicados.
Primero tenemos que aprender a localizar el periné, utiliza dos dedos de la mano y coloca en el espacio entre el ano y la vagina, cuando ya lo tengas localizado realiza una contracción, podrás sentir como el musculo se contrae.
Si no logras hacerlo, imagínate que estás orinando y decides cortar el chorro de la orina, debes sentir una pequeña contracción.
Puedes realizar los ejercicios en una colchoneta estirado boca arriba con las rodillas flexionadas y los pies apoyados en el suelo, realizar una contracción mantenida durante 8 segundos y descansar, repetir unas cuantas veces hasta que seas consiente.
Ejercicios de Kegel inversos, una vez que tengas claro cómo se contrae tu suelo pélvico, ahora relaja y libera esa tensión. Contrae y relaja sintiendo la diferencia entre tensión y relajación, cuando ya lo tengas imagina que tus músculos del suelo pélvico se alargan, mientras intentas este ejercicio al mismo tiempo inhala realizando una respiración diafragmática. No bascules la pelvis deja que el movimiento se produzca solo en tu suelo pélvico.

Paso 4
Masaje perineal:

Para realizar un masaje, es necesario disponer de un aceite natural como Rosa Mosqueta, Almendras o Pompeya, el que tú quieras, y un espejo que te ayude a visualizar e identificar bien la zona.
Lo primero que debes hacer es vaciar tu vejiga y lavarte las manos y elegir un sitio tranquilo, puedes estar semisentada o en cuclillas, lo más importante es que te sientas cómoda, coloca el espejo frente a tu vagina para familiarizarte con tu periné.
Zona externa: para comenzar el masaje junta en tus dedos con un poco de aceite y extiéndelo por toda la zona de la vulva y el periné, toma contacto desde el pubis y desciende localizando tus labios mayores y realiza unos pequeños masajes circulares, a continuación cogemos nuestros labios menores y realizamos un estiramiento muy delicado hacia afuera y abajo.
Nos dirigimos hacia nuestro periné, es el espacio que se encuentra entre la vagina y el ano, realizando un masaje circular, puede que en algunos casos la musculatura está un poco tensa y producir dolor o cierta molestia, esto nos da cierta información del estado de nuestro periné.
Zona interna: lubrica la zona de la entra da de la vagina, introduce el dedo pulgar unos 3–4 cm. Y realiza una ligera presión hacia abajo, aguantando unos segundos hasta que el tejido vaya cediendo, cuando notes que la zona está más relajada introduce el otro pulgar.
Imagina que tu vagina es un reloj, el punto de partida será las 6, tienes que realizar el deslizamiento de 6 a 9 y con el otro dedo de 6 a 3, si tienes molestia disminuye la presión y mantén unos segundos, a medida que vayas trabajando puedes colocar los pulgares en forma de gancho y realizar movimientos de vaivén.
También puedes contraer tu suelo pélvico mientras tengas tus pulgares en gancho, te puede servir como entrenamiento para sentir como se contrae y relaja.

Paso 5
Masaje con un vibrador:

Después de haber seguido los pasos anteriores usaremos un vibrador, ponte en una posición cómoda recuerda que es importante un espejo y un lubricante.
1.- Colocar el vibrador en la entrada sin introducirlo, esperar un momento a que el cuerpo se acostumbre a la temperatura y al primer contacto, a continuación desplaza por toda la vulva y periné con una ligera presión, esto hará que la musculatura se relaje.
2.- Es importante saber antes de introducir el vibrador que el canal vaginal está ligeramente inclinada hacia atrás, no debemos introducir el vibrador en línea recta, es mejor con una inclinación haca el sacro para que no existan restricciones.
3.- Una vez dentro te aconsejo que lo dejas un momento y hacer una escucha de las sensaciones que estas sintiendo, en caso que te encuentres cómoda te recomiendo realizar un movimiento de cruz, de arriba abajo y de derecha izquierda, la intención es elastificar la vagina y conseguir disminuir la sensación de dolor.
Puedes usar el vibrador apagado en un principio hasta que te sientas cómoda y tranquila. También puedes encender el vibrador en una intensidad continua, y con una ligera presión desplazarlo por toda la zona externa de la vulva, provocando que la musculatura se relaje, puedes introducirlo en tu vagina si no sientes molestias y realizar los movimientos en cruz que mencione anteriormente.
La principal recomendación si sufres de dispareunia es consultar con el ginecólogo o un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico para que pueda ayudarte, ellos valoraran la situación y decidirán cual es el tratamiento adecuado.

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