La eyaculación precoz es un tema muy común que afecta a los hombres de todas la edades, podríamos definirla cuando el hombre eyacula antes de lo deseado, no llegando a percibir o controlar las sensaciones.
Para que se establezca un diagnostico se debe cumplir tres criterios

  • La primera es que ocurra antes del primer minuto, pero muchas veces la persona eyacula antes de la penetración.
  • Segundo que la persona no pueda percibir o controlar las sensaciones que ocurra antes del reflejo eyaculatorio.
  • Tercero si el problema se hace frecuente, llegando a afectar a su calidad de vida y la relación con su pareja.
    Una de las causas podría ser físicas como una prostatitis o un problema de tiroides, en cualquiera de los casos es recomendable ir a un especialista.
    Otras causas podrían ser las psicológicas o aprendidas que en este caso entran los malos hábitos masturbatorios, se ha visto que personas que se masturban tranquilamente con fantasías, recreándose y haciendo pausas tienen mejor respuesta eyaculatoria.
    También llegan a condicionar las malas experiencias que tenemos a inicio de una relación sexual, los problemas de pareja, el estar nervioso, estrés, miedo a quedar como un inexperto o no dar la talla.
    Les daremos 4 ejercicios para personas con eyaculación precoz.
    Primer ejercicio: Se llama parada y arranque, se aconseja que la persona se masturbe como un entrenamiento para identificar las sensaciones que tiene antes de la eyaculación, una vez que sienta que el orgasmo está cerca, debe parar el movimiento y relajarse respirando lenta y profundamente, en el momento en que pasen las ganas de eyacular continuar con la masturbación, lo puedes repetir de 3 a 4 veces y después te permites eyacular.
    Después de esta etapa si tienes pareja y ella está familiarizada con la tarea, se puede realizar la penetración vaginal, se recomienda que la mujer se ponga sobre el varón con el pene dentro y realizar los movimientos lentamente, en el momento que el varón sienta las sensaciones premonitorias del orgasmo perderle a ella que se detenga, el procedimiento se debe repetir varias veces hasta conseguir el control.
    Segundo ejercicio: Ayuda a la persona a controlar la ansiedad y a sentirse tranquilo en un ambiente erótico, el ejercicio consiste en realizar caricias y masaje con la pareja. Buscando otras zonas de placer evitando tocar los genitales, y después intercambiar los papeles.
    Una vez superada esta fase se debe realizar el mismo ejercicio anterior de caricias y masaje incluyendo las zonas genitales, pero no realizar el coito o penetración.
    El objetivo de este ejercicio es que el hombre aprenda a centrar su atención y sus propias sensaciones y no a las de su pareja.
    Tercer ejercicio: Son los de Kegel inversos, es importante que la persona aprenda a relajar la musculatura perineal, que suele estar en tensión en todos los eyaculadores precoces.
    Primero tenemos que aprender a localizar con los dos dedos, en el espacio entre el ano y los testículos que se llama periné y después de realizar una contracción.
    Si no logras hacerlo, imagínate que estás orinando y decides cortar el chorro de la orina, debes sentir una pequeña contracción u observar como los testículos se elevan. Es importante que conozcas previamente como se realizan los ejercicios de Kegel correctamente antes de pasar a los ejercicios inversos, para poder identificar que músculos están implicados.
    Puedes realizar los ejercicios en una colchoneta estirado boca arriba con las rodillas flexionadas y los pies apoyados en el suelo, realizar una contracción mantenida durante 8 segundos y descansar, repetir unas cuantas veces hasta que seas consiente.
    Ejercicios de Kegel inversos, una vez que tengas claro cómo se contrae tu suelo pélvico, ahora relaja y libera esa tensión. Contrae y relaja sintiendo la diferencia entre tensión y relajación, cuando ya lo tengas imagina que tus músculos del suelo pélvico se alargan, mientras intentas este ejercicio al mismo tiempo inhala en una respiración diafragmática. No bascules la pelvis deja que el movimiento se produzca solo en tu suelo pélvico.
    Cuarto ejercicio: Es ser consciente de nuestra respiración, la mayoría de las veces respiramos con mucha prisa, o todo lo contrario contenemos la respiración en el momento de la relación sexual. Te recomiendo cuando suceda esto respirar profundamente y exhalar lentamente, la exhalación tiene que ser más larga que la inspiración esto nos ayuda a controlar el sistema parasimpático disminuyendo la frecuencia cardiaca, la ansiedad acumulada y el estrés.
    Estos ejercicios nos ayudan a centrar la atención en nuestra respiración, y así evitamos la focalización en el control del orgasmo, la ansiedad y un posible fracaso.
    En caso de que suceda un fracaso en el transcurso de estos ejercicios con tu pareja, no pasa nada tú sigue practicando y lo conseguirás, lo más importante es que disfrutes de la experiencia tanto tu como tu pareja.

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